Estas mujeres de trinidad se grabaron sin saber que iban a quedar tan bien. Un par de benianas con buen cuerpazo, en su cuarto y con el celular apoyado en cualquier lado, sin producción ni luces raras, solo el calor de Trinidad de fondo.
Las mozas arrancan despacio, se miran entre ellas y después se dejan llevar. Se nota el calor del oriente en cómo se mueven, de a poco, casi sin darse cuenta. Una se acomoda el pelo antes de seguir.
Nada de guion ni de pose. Paran un segundo, se ríen bajito y luego siguen desde donde lo dejaron. La escena corta antes de que cualquiera termine.
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