La trinitaria aparece con una sonrisa enorme, mirando a la cámara sin ningún apuro. Está en un estudio bien iluminado y se la nota cómoda, como si llevara tiempo haciendo esto.
A medida que avanza va soltando la ropa de a poco, sin apurarse pero sin frenar tampoco. Se muerde el labio, cosa de las trinitarias xxx cuando saben que están llamando la atención. El loco detrás del lente se queda mirando y nada más.
Hay una silla de plástico en el costado del cuadro que nadie toca. Se acomoda en el suelo del estudio todavía con la sonrisa puesta, justo antes de que la escena corte.
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