Son varias escenas cortas pegadas, todas con parejas bolivianas y ninguna con guion. Arranca en una pieza con la luz baja, sigue en un baño y después salta a la sala, cada corte con gente distinta.
Hay de todo: una en ropa interior apenas, otra ya sin nada, y alguna toma afuera que se ve más casera todavía. Es porno boliviano grabado a lo que sale, sin producción ni edición, y los celulares se notan distintos entre una escena y la otra.
La última escena corta de golpe, con la tipa riéndose de algo que se dijo fuera de cámara, y el que graba le sigue la risa.
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